Conversemos aquí
Actualidad
Diferencias entre verificación, ajuste y calibración: conceptos que muchos confunden

Diferencias entre verificación, ajuste y calibración: conceptos que muchos confunden

En el mundo de la medición hay tres palabras que se usan todo el tiempo… y que casi siempre se mezclan como si fueran lo mismo: verificación, ajuste y calibración.
Pero no lo son.


Y confundirlas puede llevar a errores técnicos, incumplimientos normativos y decisiones mal tomadas.

 

Hoy vamos a poner orden, sin tecnicismos innecesarios y con ejemplos claros. Porque entender estos conceptos no es solo “saber más”: es medir mejor.


1. Verificación: comprobar sin tocar
La verificación responde a una pregunta muy simple:

¿Este equipo está midiendo dentro de lo aceptable?

 

¿Qué se hace?

  • Se compara el equipo con un patrón de referencia.
  • Se observa el resultado.
  • No se ajusta nada.

¿Qué te dice?

  • Si el equipo cumple o no con un criterio previamente definido.
  • Es un “sí” o “no” técnico.

Ejemplo sencillo:
Pesas un patrón de 1 kg en una balanza.
Si la balanza marca 1.000 g dentro del error permitido → verifica correctamente.

 

La verificación no corrige, solo confirma.


2. Ajuste: corregir el comportamiento
El ajuste entra en escena cuando algo no está bien.

 

¿El equipo puede corregirse para que mida mejor?

 

¿Qué se hace?

  • Se modifica el equipo (manual o electrónicamente).
  • Se cambia su respuesta interna.
  • Se busca que vuelva a marcar correctamente.

¿Qué implica?

  • El equipo deja de estar como estaba.
  • Cambia su comportamiento metrológico.
  • Después del ajuste, siempre debe calibrarse.

Ejemplo sencillo:
La balanza marca 1.010 g cuando debería marcar 1.000 g.
Se ajusta para que vuelva a marcar correctamente.

 

El ajuste corrige, pero no documenta la exactitud.


3. Calibración: medir, documentar y dar confianza
La calibración es el proceso más completo y el más importante.

 

¿Qué tan bien está midiendo este equipo y con qué incertidumbre?

 

¿Qué se hace?

  • Se compara el equipo con patrones trazables.
  • Se registran los resultados.
  • Se calcula el error y la incertidumbre.
  • Se emite un certificado de calibración.

¿Qué te entrega?

  • Evidencia técnica documentada.
  • Trazabilidad a estándares reconocidos.
  • Confianza para auditorías, calidad y decisiones.

Ejemplo sencillo:
Se pesan varios patrones en una balanza, se registran los valores, se calcula el error y se emite un certificado.

 

La calibración no es solo medir: es demostrar.


Resumen rápido (para no volver a confundirlos)

  • Verificación → comprobar
  • Ajuste → corregir
  • Calibración → medir + documentar + dar confianza

Y una regla clave:

Si se ajusta un equipo, siempre debe calibrarse después.

Errores comunes que se cometen

  • Creer que verificar es lo mismo que calibrar.
  • Ajustar un equipo y no volver a calibrarlo.
  • Pensar que “si marca bien” ya no necesita calibración.
  • Usar equipos ajustados sin respaldo documental.

Estos errores son más comunes de lo que imaginas… y también más costosos.


Nuestro trabajo no es solo medir instrumentos, sino ayudarte a entender qué necesita cada uno:

  • Realizamos calibraciones certificadas y trazables.
  • Te indicamos cuándo basta una verificación y cuándo no.
  • Detectamos si un equipo requiere ajuste antes de calibrar.
  • Entregamos certificados claros, útiles y defendibles en auditorías.
  • Te acompañamos para cumplir normas como ISO 9001 e ISO/IEC 17025.

Aquí no hacemos “lo mínimo”:
hacemos lo correcto para tu proceso.


Si aún hay confusión sobre el estado real de tus equipos, es momento de aclararlo con respaldo técnico.

 

Agenda una calibración con el Laboratorio Metrológico de Antioquia.
Medir bien empieza por entender bien.